En la sala de prensado mayamos nuestra manzana tal como manda la tradición: "como antes, con lo de ahora". Utilizamos la tecnología más avanzada para aprovechar al máximo las propiedades de
 
la manzana. El proceso comienza con el lavado del fruto que luego se tritura (maya) y por último se prensa obteniendo la sidra dulce (mosto).